|
Datos
Históricos del Estado Tres culturas autóctonas poblaron al territorio del hoy estado de Veracruz: los huastecos, los totonacas y los olmecas, que a decir de algunos investigadores, fueron éstos una vasta comunidad de pueblos emparentados étnica y culturalmente. El área ocupada por los huastecos abarcaba desde el sur de Tamaulipas, parte de San Luis Potosí, Querétaro, Puebla e Hidalgo y por el sur el río Cazones. Los restos más antiguos de esta cultura se han encontrado en la zona del Pánuco. El huasteco fue uno de los pueblos que menos se desarrollo en el estado, a causa de las constantes invasiones que sufría por parte de los pueblos bárbaros del norte, que incursionaban en busca de víveres, por lo que existen escasos vestigios de sus edificaciones ceremoniales, si acaso el Castillo de Teayo que algunos identifican también como totonaca ubicado a 38 Km. al norte de Poza Rica.
Las
primeras incursiones españolas en territorio veracuzano fueron capitaneadas por
Juan de Grijalva, quien con Alonso Dávila, Pedro de Alvarado y Francisco de
Montejo, conducían cuatro navíos provenientes de Cuba. En 1518 después de
tocar Isla Mujeres, Bahía de la Ascensión, Cabo Catoche, Isla del Carmen y
otros puntos del litoral de la península de Yucatán, dan con la desembocadura
del río que Grijalva bautiza con su nombre, llegando a la barra de Tonalá. Alvarado
penetró en el caudaloso río Papaloapan, que le llamó de Alvarado. La expedición
desembarcó posteriormente en Boca del Río, donde hacen contacto con los indígenas
con quienes intercambian productos de la región por baratijas que traían.
Siguieron su recorrido por la costa y después de reconocer varios islotes
llegaron a la isla de Sacrificio, nombre que le imponen por encontrar ahí
huellas de sacrificios humanos. Su
siguiente escala fue el islote que Grijalva llamó de San Juan de Ulúa por ser
el 24 de junio día de San Juan y porque creyó oír "Ulúa" en voz de
los nativos. Alvarado retornó a Cuba y Grijalva continuó recorriendo la costa
hasta dar con el río Canoas o Pánuco, recalando días después en Tonalá de
donde partió con los otros capitanes a la isla antillana a notificar sus
hallazgos. Una
nueva expedición al mando de Hernán Cortés llegó a las costas veracruzanas y
desembarcó el 22 de abril de 1519 en los arenales de Chalchihuecan, frente al
islote de San Juan de Ulúa, donde Cortés erigió el primer Ayuntamiento de América,
llamando al lugar Villa Rica de la Veracruz, denominada así porque los españoles
desembarcaron el Viernes Santo, día de la Cruz Desnuda. Buscando un lugar más
propicio para establecerse, se trasladaron hacia el norte frente al poblado
totonaca de Quihuiztlán, donde fundaron el primer pueblo hispano llamado Villa
Rica. Allí permaneció hasta 1525 en que fue trasladado a la margen izquierda
del río Huitzilapan (La Antigua), para cambiarlo definitivamente en 1599 al
sitio original del desembarco, donde estuvo la Venta de Huitrón y ahora se
asienta la ciudad y puerto de Veracruz. En
agosto de 1519, Cortés inició su marcha de conquista hacia México Tenochtitlán
mientras sus capitanes se encargaban de pacificar algunas regiones que hoy
comprenden la entidad veracruzana. Los
colonos españoles que se establecieron en Veracruz fueron muy pocos ya que la
mayoría prefería el clima templado del altiplano central; la población indígena
a su vez disminuyó mucho durante la Colonia llegando a su nivel más bajo en el
siglo XVII a causa de la peste, la viruela y los trabajos forzados. La
congregación de pueblos con fines evangelizadores se inició en 1546 originando
una serie de litigios agrarios entre encomenderos y eclesiásticos. El
puerto de Veracruz se convirtió en punto de enlace entre España y sus colonias
de América. De aquí se despachaban para Europa: metales preciosos, guajolotes,
maíz, aguacate, frijol, ixtle y algodón entre otros y llegaban productos como:
haba, arvejón, trigo, arroz, etc; así como animales domésticos, pólvora,
cavetas, telas, vinos y múltiples mercaderías distribuidas posteriormente por
el territorio novohispano. Por
Real Cédula del 4 de julio de 1523, Carlos V concedió escudo de armas a
Veracruz. Desde el siglo XVI el puerto sufrió múltiples ataques de piratas en
busca de la fortuna española como: John Hawkins y Francis Drake, en 1568;
Laurent Graff (Lorencillo), Cornelio Jol (Pie de Palo) y Van Horn en 1683,
quienes literalmente lo saquearon sin encontrar mucha resistencia. La
mayor parte de la provincia perteneció originalmente al Obispado de Tlaxcala
pero posteriormente (1527), la Huasteca pasó a formar parte de la Diócesis de
México y en 1535 la porción sur a Oaxaca. Durante
el S. XVII la población negra que llevaron los españoles para realizar faenas
y trabajos en las salinas se multiplicó, ya que la población indígena había
disminuido notablemente por la explotación de los encomenderos. Así mismo, la
inestabilidad económica y social había aumentado y por ende los asaltos y
robos a poblados y diligencias, esto motivó la fundación de la Villa de Córdoba
en 1618, para brindar protección a los vecinos y a los viajeros que transitaban
por la ruta de la ciudad de México a Orizaba y Veracruz. Xalapa,
que significa "en arenales", se fundó sobre un asentamiento prehispánico,
formado por cuatro pueblos y hacia 1739, fue erigido su ayuntamiento. En 1791 el
rey Carlos IV le concedió escudo y título de villa. La actual capital
veracruzana fue sede de la famosa "Feria anual de las Flotas" desde
1720, feria comercial que trasladaron de Veracruz porque era lugar insalubre.
Duraba dos o tres meses y en su esplendor la llamaban "Xalapa de la
Feria". Al
estallar el movimiento insurgente de 1810, en la comarca aparecieron pequeños
partidos revolucionarios. Uno de los primeros lo encabezaron los jóvenes
Evaristo Molina y Cayetano Pérez, prontamente sorprendidos y fusilados. La
insurrección creció con el tiempo, notables caudillos lucharon por la
independencia en tierras veracruzanas: Morelos batiéndose en Monte Grande, El
Ingenio, Acutzingo y el Cerro del Borrego hasta tomar Orizaba el 29 de octubre
de 1812, acciones en la que participaron los hermanos Galeana y Vicente
Guerrero; Nicolás Bravo que lucha en Alvarado, Puente Nacional, Coscomatepec
(ahora Coscomatepec de Bravo), Córdoba y el Palmar (1812 y 1813); el heroico
cura Matamoros, en los límites de Veracruz con Puebla (1812); Manuel de Mier y
Terán en Huatusco y Playa Vicente (1812 y 1813); López Rayón en Omealca
(1814); Barcena que combate en Córdoba (1812) y Guadalupe Victoria en Puente
Nacional, Nautla, Huatusco, Naolinco (ahora Naolinco de Victoria) (1812 hasta
1821). El
teniente coronel Antonio López de Santa Anna con su batallón de
"guajiros" salió de Veracruz y expulsó a los insurgentes de Orizaba,
pero el 29 de marzo de 1821 se subordinó al comandante José Joaquín de
Herrera, pronunciándose por el Ejercito Trigarante y combatiendo en mayo a
Francisco Hevia que atacaba Córdoba donde pereció este jefe realista. El último
virrey Juan de O’Donoju arribó al puerto de Veracruz el 30 de julio de 1821 y
firmó los Tratados de Córdoba con Agustín de Iturbide el 23 y 24 de agosto
siguiente, que proclamaron la Independencia de México constituyéndose en nación
libre y soberana. Consumada
la independencia, Veracruz desapareció como intendencia, última división política
que rigió en la Nueva España desde 1787 y se erigió en Estado Libre y
Soberano por la Constitución Federal de 1824. Promulgó su constitución política
el 3 de julio de 1825, el mismo año en que se rindió el fuerte de San Juan de
Ulúa, último reducto español en México. El 27
de junio de 1829, el brigadier español Isidro Barradas desembarcó en Tampico
al frente de 3000 hombres con el propósito de reconquistar la tierra de Anahuac
para la corona española, pero derrotado por y Mier, Santa Anna y Terán,
capituló en Pueblo Viejo, Tamaulipas el 11 de septiembre siguiente. A raíz
del conflicto por la separación de Texas, estalló la injusta guerra que
Estados Unidos declaró a México y ordenó el bloqueo del puerto de Veracruz.
Después del intenso bombardeo, las tropas invasoras al mando de Winfield Scott
lo ocuparon el 29 de marzo de 1847, permaneciendo en su poder hasta el 30 de
julio de 1848 cuando por los tratados de Guadalupe Hidalgo del 22 de febrero de
ese año, el gobierno mexicano tuvo que ceder más de la mitad del territorio
nacional, precio monstruoso por la retirada del ejercito norteamericano. Durante
la sangrienta Guerra de Reforma, Benito Juárez instaló el gobierno liberal en
el puerto de Veracruz desde el 4 de mayo de 1858 hasta fines de Diciembre de
1859, donde promulgó las Leyes de Reforma en 1859. El 28 de mayo de 1864,
Maximiliano arribó para imponer la monarquía en México, obligando al gobierno
juarista a peregrinar por el interior. La República se restablece con el
triunfo de las armas republicanas en Querétaro (junio de 1867). Durante la
dictadura de Porfirio Díaz, los trabajadores de algunas factorías de Orizaba
organizaron varios paros en demanda de mejores condiciones laborales y económicas
(1896 y 1898), pero a fines de 1906, los obreros textiles de la región orizabeña
con los de Puebla y Tlaxcala, se agruparon en el Gran Círculo de Obreros Libres
que en diciembre declaró la guerra textil. Arbitró el conflicto el general Díaz
que falló a favor de los industriales. Los obreros indignados marcharon en
protesta a Río Blanco, negándose a volver al trabajo y destruyendo la tienda
de raya, motín que reprimieron brutalmente las fuerzas policiacas y militares,
sacrificando a muchos, incluso a mujeres y niños, hiriendo a otros y
dispersando a punta de bayoneta a los sobrevivientes de la masacre. Este
es uno de los acontecimientos que aceleraron el gran estallido revolucionario de
1910, encontrando múltiples adeptos en Orizaba, Nogales, Río Blanco y Paso del
Macho. Seis meses después, Xalapa y otras poblaciones importantes ya estaban en
poder de los revolucionarios y el 31 de mayo de 1911, Porfirio Díaz marchó a
París embarcándose en el Ipiranga. La última
ocupación extranjera del puerto jarocho ocurrió el 21 de abril de 1914 por la
escuadra norteamericana, a pretexto del incidente provocado por la detención de
siete marinos y un oficial del acorazado Dolphin que desembarcó en Tampico el día
del 9 anterior. Después de una heroica resistencia popular y de los cadetes de
la Escuela Naval de Veracruz donde caen Virgilio Uribe y herido de muerte José
Azueta. Los infantes de marina se posesionaron de la plaza hasta abandonarla el
23 de noviembre de 1914, cuando el gobierno de Victoriano Huerta había caído y
triunfaba el constitucionalismo.
Los
dos periodos gubernamentales (1920-1924 y 1928-1932) del coronel Adalberto
Tejeda, se significaron por su carácter obrerista y agrario y la estricta
observancia de la Ley de Cultos y la enseñanza laica. También
en territorios veracruzanos se gestaron continuas luchas de los obreros por
alcanzar mejores condiciones laborales, también entre ellos hubo víctimas. Muy
importante fue la participación de los sindicatos petroleros veracruzanos al
reivindicar sus derechos ante las compañías extranjeras, conflictos que
finalmente determinaron la explotación petrolera declarada por el presidente Lázaro
Cárdenas el 18 de marzo de 1938 La geografía del estado se transformó por las obras emprendidas por la Comisión del Papaloapan a finales de los años cuarenta al construirse presas, caminos, canales y escuelas en la cuenca del importante río Papaloapan. Datos obtenidos del Gobierno del Estado de Veracruz Para mayor información visitar la página del Estado. |